Esta semana no podía haber empezado mejor; solazo! Y la verdad que no te das cuenta de lo que puede influir en tu ánimo hasta que lo vuelves a disfrutar...
El martes no pudimos resistirnos y salimos a dar una vuelta por el Oude Markt (no sabíamos cuándo volveríamos a ver el sol de nuevo). Estaba todo lleno de gente en las terrazas, disfrutando de helados, cafés y cervezas y, como era de esperar, nosotras no íbamos a ser menos.
Esta preciosidad de McFlurry es exclusivo de Bélgica ya que el "topping" es a base de unas galletas tradicionales del país que se llaman Speculoos. Nosotras ya las habíamos probado anteriormente pero sin saber que eran típicas de aquí y la verdad, ya sea en helado o como acompañamiento del café, estan buenísimas.
El jueves, en una de nuestras asignaturas, debíamos hacer entrevistas a profesores de nuestra universidad. La experienca fue bastante buena e interesante; muchos de ellos habían viajado por América y África y tenían infinidad de cosas que contar, otros, mediante la música, ayudaban a estudiantes discapacitados y, entre entrevista y entrevista, nuestra coordinadora nos preparó estos bizcochos de zanahoria, plátano y chocolate caseros que acompañados de café y té, nos amenizaron la jornada.
El sábado fue uno de nuestros días especiales. La razón puede parecer tonta, pero cuando vives fuera de casa, la comida de mamá y de la abuela, entre otras cosas, se echa de menos. A lo que iba, el sábado nuestros vecinos malagueños nos hicieron sentir un poquito como en casa. Desde principio de semana llevábamos esperando este momento y cuando las vimos, tan caseras, con ese olor... No nos lo podíamos creer. Aquí os dejo la razón. GRACIAS!!