domingo, 17 de marzo de 2013

EL RETORNO DEL FRÍO


Esta semana fue bastante relajadita (no tuvimos clase hasta el viernes) asi que el lunes, mientras hacíamos el vago, nuestra vecina francesa tuvo el antojo de hacerse unos crepes, y nosotras, que no nos gusta comer y que no tenemos casi tiempo libre, quisimos ayudarla casi más que en su elaboración, en deshacerse de ellos.
 
El martes (para que veáis como nos interesa nuestra carrera y que, aunque parezca que no, hemos venido a Bélgica a estudiar), por iniciativa propia, fuimos de visita a un colegio Freinet en el que una compañera está haciendo sus prácticas. Antes de nada, decir que nada más despertamos, nos encontramos con este panorama (para los que no se acuerden, hace una semana, estaba en tirantes comiéndome un helado en la calle).
 
 
Los colegios Freinet se caracterizan por seguir una serie de técnicas y principios que nada más entrar en el aula se pueden reconocer (elaboración de proyectos, funcionalidad del trabajo, cooperación...), y la verdad, mereció la pena madrugar para ver que muchas veces las cosas son, pueden y deben ser diferentes a como estamos acostumbrados a verlas.
Nada más entrar, colección de trineos; así, ¿quien no va a querer ir al cole?
Algunas fotos de la clase (me encantó lo de la clase tipo loft que, por cierto, es obra de los padres y madres de algunos alumnos). Una foto del patio del cole y de cosillas que me llamaron la atención.
 
 
 
 
Como he dicho, el aprendizaje de los niños se basa en hacer, experimentar y ser ellos mismos los que descubren la información explorado, observando y, por qué no, jugando. Durante nuestra visita, los niños de 1º y 2º de Primaria (están ambos cursos juntos en la misma clase) estaban trabajando en un proyecto sobre Egipto, y aquí tenéis las muchísimas cosas con las cuáles aprenden (no se si se podrá apreciar lo mucho que me llamó la atención todo y las veces que pude repetir ¡Qué fuerte! ó ¡Mira esto! durante mi visita).
 
 
 
 
 
 
El viernes, tras un DURO* día de clase despues de llevar más de una semana sin nada que hacer (*DURO día de clase = 2 horas y media de Holandés) y tras pasar por el gimnasio, volví a casa y, ¿qué sorpresa nos tenían nuestros malagueños? Tortilla de patata! ¿Se puede ser más majo? Al final va a ser que caémos bien a la gente y todo...
Y el sábado, ¿que tocaba? FIESTA! Pero se me olvidó la cámara, asi que no hay fotos.

Hasta la próxima ;)